El Purgatorio

Por Matt Slick.

  • “Continuamente sostengo que existe un Purgatorio, y que las almas detenidas en ese lugar son ayudadas por los sufragios de los fieles”.1

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica, el párrafo 1030 dice:

  • “Todos aquellos que mueren en la gracia y amistad de Dios, pero que se encuentran todavía imperfectamente purificados, pero que de hecho, están seguros de su salvación eterna, después de la muerte irán a una purificación, para que así puedan obtener la santidad necesaria para entrar al gozo de los cielos”.

El Concilio Vaticano II, en su página 63 dice:

  • “La verdad ha sido divinamente revelada: que los pecados son seguidos por castigos. La santidad y justicia de Dios le son impuestas a estos. Los pecados deben ser expiados. Esto debe ser hecho en esta tierra a través de las penas, las miserias y los juicios de esta vida y encima de todo esto, a través de la muerte. De otra manera, la expiación debe ser hecha en la siguiente vida a través del fuego y tormentos o purificación de los castigos”.

Este proceso de purificación ocurre en un lugar que la iglesia católica romana designa como el purgatorio. De acuerdo a la doctrina romana, el purgatorio no es supuestamente un lugar de castigo sino de purificación. La naturaleza de esta purificación, de acuerdo a los diferentes teólogos Romanos, va desde una pérdida de conciencia extrema hasta un intenso y extremadamente doloroso “fuego purificador”. De acuerdo a la doctrina romana, aún cuando una persona puede estar en un estado de gracia, él o ella no podrán entrar al cielo hasta que sean purificados de los pecados que no fueron purificados aquí en la tierra. El bautismo sólo quita los pecados cometidos hasta el momento del bautismo, pero las oraciones, las indulgencias, la penitencia, la absolución y la misa son medios por medio de los cuales el pecador puede expiar los pecados cometidos después del bautismo.

Si los pecados no le son quitados, después de la muerte, la persona deberá sufrir las llamas de la purificación hasta que esté lo suficientemente limpia y pura para que así, pueda entrar en la presencia de Dios. Adicionalmente, la intercesión puede ser hecha por los católicos para bien de aquellos que se encuentran actualmente en el purgatorio. Esto también es hecho a través de la misa, ciertos actos de penitencia, el rosario, o por las indulgencias donde el beneficio de esto, es aplicado a los muertos que permanecen en el purgatorio.

Pero el purgatorio no es para todos. Los únicos que son excusados del “fuego purificador” son los niños bautizados que hayan muerto antes de que alcancen la edad para que les tengan en cuenta sus pecados y los santos Católicos que hayan vivido una vida verdaderamente santa.

El tiempo que deberá permanecer una persona sufriendo en el purgatorio es desconocido, pero se considera que sea proporcional a la naturaleza y severidad de los pecados cometidos. Por lo tanto, éste tiempo podría ser desde un par de horas hasta millones de años.

Problemas con la doctrina del purgatorio

Como cristiano que basa su verdad espiritual en la sola Biblia, veo una serie de problemas con la doctrina del purgatorio. Por ejemplo:

  1. No se encuentra explicita en la Biblia.
  2. Esta doctrina es una clara negación de que la justicia de Cristo no fue suficiente para limpiarnos de todo pecado.
  3. Niega enfáticamente que la justificación es por fe solamente.
  4. Implica que hay algo más que debemos hacer para poder ser limpios de pecado.

Los católicos romanos no estarán de acuerdo con los problemas que percibo acerca de esta doctrina. Lógicamente, esto es de esperarse. Ellos, citarán los padres de su iglesia, la literatura apócrifa y varias referencias bíblicas acerca del fuego y la purificación. En cualquier lado del argumento en que Ud. caiga, mi objetivo aquí, es presentar un argumento bíblico que examine la doctrina en un intento para determinar si ésta es o no bíblica.  Claro está, que el católico dirá que como cristiano, vengo con la creencia preconcebida del argumento que (1) El purgatorio no es bíblico, (2) que estoy parcializado contra ésta doctrina, y (3) que tengo un trabajo que llevar a cabo. En cada una de estas acusaciones admito la culpa. Ninguno de nosotros se encuentra perfectamente libre de prejuicios y casi todos tienen creencias personales que se reflejan en sus acciones y palabras. En este caso, habiendo estudiado y leído la Biblia minuciosamente, no encuentro lugar en ésta, para la doctrina que la iglesia católica romana pretende presentar como verdadera; esto es, la doctrina del purgatorio.

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1 El Credo de Trentine o El Credo de Pio IV [The Trentine Creed or The Creed of Pius IV], 1564, encontrado en Roberts, A., J. Donaldson, y A. C. Coxe, Los Padres Ante-Niceno Volumen VIII: Traducciones de los Escritos de los Padres Hasta el 325 de nuestra era [The Ante-Nicene Fathers Vol. VIII: Translations of the Writings of the Fathers Down to A.D. 325, 1997, p. 643], 1997, página 643.

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“El Purgatorio”, Matthew J. Slick. © Christian Apologetics & Research Ministry. http://www.miapic.com/el-purgatorio
Última consulta: 14 de Enero del 2016.

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